martes, 18 de mayo de 2010

Nota La Mañana de Córdoba: Abren Primera Escuela para formar Asistentes de Parto

No son enfermeras ni médicas obstetras, sino mujeres capacitadas en contener afectiva y emocionalmente a las jóvenes antes e inmediatamente después del parto. Se las denomina duolas y está demostrado que su intervención reduce el número de cesáreas, el uso de analgésicos y produce partos más cortos. En la provincia, la Maternidad Nacional es el primer centro formador del interior del país. Éstas duolas ofrecerán sus servicios voluntariamente.
Natalia Guantay -
nguantay@lmcordoba.com.ar

La llegada de un bebé es tal vez el acontecimiento más importante en la vida de una mujer, sobre todo si la criatura es el resultado de un proceso cuidadosamente planificado y esperado por sus progenitores. Sin embargo, todos sabemos que esta no es la regla general y en la mayoría de los casos los miedos, los grandes interrogantes sumados a la inexperiencia de quienes son madres adolescentes influyen de manera sustancial en este difícil proceso.


Es merced a la necesidad de dar respuestas a las dificultades que atraviesan las parturientas, que Córdoba abrió en la Maternidad Nacional el primer centro formador de duolas del interior del país. Cabe destacar que si bien Santa Fe, Buenos Aires, San Luis, y Santiago del Estero ya cuentan con esta capacitación, nuestra provincia es la primera en condiciones de emitir un título oficial avalado por la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba.


Lic. Natalia Villalón - Directora General NASCERESegún explicó Natalia Villalón, coordinadora del área de preparación al parto (profilaxis perinatal) del nosocomio, "se trata de mujeres capacitadas en brindar acompañamiento afectivo a las jóvenes antes e inmediatamente después del parto". Su labor no reemplaza el de las enfermeras ni el del médico obstetra y su intervención no es biológica ni médica, sino sólo emocional.


Se asiste desde el silencio hasta la puesta en marcha de herramientas que mitiguen los temores propios que existen previo al parto y durante el puerperio, como se denomina al período posterior al nacimiento del bebé (dura entre 40 días y seis meses). Así, el abrazo, los masajes, la contención o la escucha son pilares básicos.


Sin dejar de reconocer la importancia que tiene para una mamá el acompañamiento que brinda la pareja, la profesional destacó que "aquí se acompaña desde otro aspecto, con una mirada objetiva que se entrelaza con la empatía y la necesidad de estar contenida, algo que el hombre no puede hacer, no porque no quiera sino simplemente porque es otro género".


Capacitación abierta


A diferencia de lo que ocurre en otras provincias (en que la formación está destinada solo a mujeres que han sido madres y por parto natural), en Córdoba la formación está abierta para jóvenes que no pasaron por la experiencia de ser mamás o tuvieron sus hijos por cesárea. "Para nosotros es indistinto, porque sostenemos que es posible trasladar el potencial instintivo que traemos como madres desde la infancia en que jugamos con muñecas, a esta mujer que está por tener su hijo", dijo Villalón. Y agregó que "la empatía que se genera es posible porque hay ciertas situaciones que sólo el género femenino puede entender".


Al grupo interdisciplinario lo integran un médico obstetra, una neonatóloga, un fisioterapeuta, psicólogas y una duola oriunda de Buenos Aires. Aunque están conformes con la capacitación que brindan, los profesionales insisten en la necesidad de que se incluya el voluntariado dentro del funcionamiento orgánico del nosocomio, "y no que la parturienta tenga que pedir el servicio o recurrir a instituciones privadas", sostuvo.


Las duolas realizan guardias de cuatro horas en la Maternidad Nacional, trabajan con las futuras mamás, ya sea en el trabajo de parto natural o cesárea o en la sala de puérperas.


Ni suegra ni mamá


La mayoría de quienes solicitan el servicio son jóvenes de 17 a 22 años. La contención que brinda la duola es fundamental si se sabe que el entorno familiar de la mayoría de ellas no recibe la noticia del embarazo de forma amena.


Para Villalón, quien también se desempeña en esa actividad, lo importante es que "la profesional no se pone en el rol de médico ni de familiar, no es una suegra ni una mamá que esté interponiéndose permanentemente, todo lo contrario. Genera un manto de invisibilidad donde sólo existen la parturienta y su pareja".


Hay otra realidad que no es menos importante. Y es que algunas de las mujeres que solicitan el servicio o bien son madres solteras o bien no cuentan con la posibilidad de permanecer junto a sus parejas durante el tiempo que dura el embarazo. "Es lo que sucede cuando los padres son viajantes o camioneros y deben ausentarse de sus hogares durante tiempos prolongados", dijo.


Sumar beneficios


Aunque su servicio es poco conocido en nuestro país, estudios demuestran que su intervención es de vital importancia. La participación de una duola produce, entre otras cosas:



  • 50% reducción de cesáreas.
  • 25% parto más corto.
  • 60% menos peticiones de espidual.
  • 40% menos uso de oxitocina sintética.
  • 30% menos de analgésico.
  • 40% menos uso de fórceps.
  • Mejora el vínculo padres-bebé.
  • Menos problemas con la lactancia.
  • Menos incidencia de depresión posparto.

    *Kennel, Kalus y Kennel (1993).

Como la antigua comadrona


La actividad de la duola se remonta a la antigua comadrona, que gracias a su conocimiento asistía a la madre y al bebé. No interfiere con el trabajo del médico obstetra; su trabajo consiste en acompañar emocionalmente a la mamá y a su pareja, desde el trabajo de parto hasta el puerperio. Esta actividad es muy reconocida y difundida en Europa, Estados Unidos y Canadá, pero en nuestro país esta tarea recién comienza a conocerse.


La Mañana de Córdoba, 04/09/2009
Sección: Sociedad. Página18.

Ciencia médica: nuevos y prometedores tratamientos con células madre

ProtectiaEn PROTECTIA, único Banco de Células Madre de Cordón Umbilical instalado en la ciudad de Córdoba, recibimos cada vez con mayor frecuencia consultas de embarazadas a partir de publicaciones que dan cuenta del éxito creciente que tiene el uso de células madre en el tratamiento de diferentes patologías.


Nos proponemos en este espacio compartir algunos casos que han trascendido en la comunidad científica e incluso tomaron notoriedad mediática. Los mismos reflejan los avances médicos en la utilización de células madre como terapia. Así, a la luz de estas experiencias es menester llamar la atención y alertar a aquellos padres que, pudiendo guardar la sangre de cordón umbilical de sus hijos, desaprovechan la única posibilidad de recolectar las mismas: el momento del parto.


Un caso de gran repercusión pública en nuestro país se suscitó en la ciudad de Mar del Plata, cuando una pareja cuyo hijo padecía una grave patología en el sistema inmune (enfermedad granulomatosa crónica), decidió tener un bebé y utilizar la sangre del cordón umbilical de éste último para sanar a su hermano enfermo.


También trascendió poco tiempo atrás el caso de un bebé nacido de fertilización in vitro en Andalucía-España, y que fue seleccionado genéticamente por estar libre de una enfermedad hereditaria; hoy las células madre extraídas de la sangre de su cordón son el futuro tratamiento de la enfermedad de su hermano de 6 años de edad, quien padece de Talasemia mayor.


Los últimos avances científicos se basan en la utilización de las células madre para la llamada Medicina Regenerativa, gracias a que éstas tienen cualidades biológicas únicas: se multiplican rápidamente y son capaces de transformarse en cualquier célula especializada del organismo, nerviosa, cardíaca, ósea, etc.


De esta manera, la utilización de células madres en hernias discales para reparar discos dañados es lo que está empezando a utilizar el Dr. Rudolf Morgensterns - reconocido cirujano español experto en endoscopia de columna vertebral - que, conjuntamente con factores de crecimiento, las introduce en el interior del disco para regenerar el tejido dañado.


En 2009 asistimos a un caso de un matrimonio porteño cuyo hijo nació con labio leporino y fisura de paladar. Los padres conocían la malformación del niño desde su cuarto mes de gestación y por ello al nacer previeron almacenar las células madre del cordón para poder tratar su patología. Así, el pequeño fue operado con éxito del labio a los siete días de nacer y a los cuatro meses le hicieron el cierre del paladar. Esta experiencia reveló la conveniencia de la utilización de células madre en la formación de tejidos.


En Europa se aprobó recientemente el primer ensayo clínico en que se utilizarán células de cordón umbilical autólogas (es decir propias), en niños que han desarrollado diabetes insulino dependiente de tipo I y tienen almacenadas sus células de cordón umbilical. Este ensayo tendrá una duración de 24 meses y la investigación tiene como objetivo determinar la seguridad y la eficacia potencial del uso de estas células en el tratamiento de dicha patología.


Por otro lado, en los últimos años se ha focalizado el estudio de la regeneración neuronal a través del trasplante de células madres de cordón, debido a la característica de estas células de autorenovarse y su potencial capacidad de transformarse en células del sistema nervioso.


Así, de cara a las prometedoras experiencias médicas con células madre de cordón umbilical, desde PROTECTIA recomendamos a los futuros padres analizar en profundidad la alternativa de guardar -en lugar de desechar- la sangre de cordón umbilical de sus hijos, rica en células madres.


Los avances científicos en el campo del uso de células madre se encuentran en sus comienzos, pero es de suponer que en los próximos años habrá de acelerarse y entregar, a aquellos que hayan tomado las previsiones adecuadas, nuevas y múltiples alternativas de tratamiento para enfermedades que pudieran sufrir, tanto ellos como sus hermanos u otros miembros del grupo familiar.


Dra. Natalia Cano
Bioquímica - MP 4072
Directora de Laboratorio Protectia SA